Reprochable acción del grupo popular

Si ya era incalificable y absolutamente rechazable, la poco democrática actitud de los concejales del Partido Popular en su “espantada” del Pleno Municipal negándose a escuchar a unos angustiados padres de niños con enfermedades oncológicas, que ejerciendo un derecho ciudadano que les otorga el Reglamento de Participación Ciudadana, se disponían a pedir, educada y correctamente, el apoyo de las instituciones, lo que colma el vaso son las excusas manifestadas por el Diputado Nacional, Presidente de la Diputación y Concejal del Ayuntamiento de Toledo D. Arturo García Tizón y por la portavoz del Grupo Municipal Claudia Alonso, totalmente indignas de unos representantes públicos, por inapropiadas, insensibles, faltas de veracidad y nos atrevemos a calificar también de inmorales.


Según hemos podido conocer, el Sr. Tizón, en lugar de mostrar arrepentimiento o dar sus razones de lo injustificable del abandono de sus escaños, arremete contra la ciudadanía que allí se encontraba, e intenta “culpar” a los asistentes de hacer, precisamente lo que ellos
hicieron con su falta de actitud democrática y con sus excusas, intentar politizar la reivindicación de unos padres cuya única, justa y sincera preocupación, como la de cualquier persona de bien, es hoy la salud de sus hijos, pero que mañana también pueden ser la de cualquiera de los nuestros.

Afortunadamente los vídeos desmienten las agresiones personales, los insultos y el “temor” a unos ciudadanos alborotadores, organizados y manipulados que no sobrepasaba las 15 personas, menos incluso que en cualquier otro Pleno Municipal. Tan sólo se escucha un calificativo de “sinvergüenzas”, que viendo el vídeo podría estar plenamente justificado por la altanería y falta de expresión de vergüenza mostrada por algunos concejales en su salida, por la que sentimos vergüenza ajena. Lo más doloroso e inmoral es escuchar al Sr. Tizón decir que a los que allí estaban, les importaba “un bledo” el Cáncer Infantil, cuando conocía que quien tomaba la palabra era una madre afectada por el problema, a la que acompañaban otras familias afectadas e incluso se aprecia como un padre, con lágrimas de desconsuelo, y rabia e impotencia mezcladas ante el desprecio que recibían, les pide que se queden.
Desde esta Federación, más allá de este hecho, nos preocupa especialmente la falta de sensibilidad y empatía de algunos representantes públicos, que, lamentablemente, no es la primera vez que se produce, y que ejemplifican el distanciamiento entre nuestros representantes y la realidad ciudadana y social de los problemas cotidianos para cuya solución les confiamos nuestra representación, y muestran la falta de actitud democrática de quienes, con su abandono, se niegan a escuchar a la ciudadanía que sólo pretende ejercer su derecho a reclamar por los medios legales y reglamentados.

El Ayuntamiento es la institución más cercana a los ciudadanos y por tanto, un interlocutor válido, necesario y, en muchas ocasiones, eficaz, para expresar nuestra opinión y reclamar solución a nuestros problemas. Es en este preciso lugar donde las personas de a pie tenemos la oportunidad de dirigirnos a nuestros dirigentes más cercanos, para que lo trasladen a entidades superiores a las que no tenemos acceso.
Es lamentable, por tanto, e incluso incomprensible que una de las personas que abandonó la reunión fuera un responsable del SESCAM, D. Fernando Sanz García, Concejal del Ayuntamiento y Secretario General del SESCAM. Lo mismo cabe decir de D. Arturo García Tizón, que además de Concejal es Presidente de la Diputación de Toledo y Diputado Nacional, y del resto de concejales, que con absoluto desinterés, y como si fueran guiados por un pensamiento único, tan incompatible con la democracia, fueron abandonando el pleno, con una honrosa excepción, Ana Isabel Bejarano Pérez, concejala también del Partido Popular, que cumplió con su obligación como representante ciudadana de quedarse a escuchar la opinión y la reivindicación, las compartiera o no, de la madre de la niña enferma de cáncer.

Desde esta Federación no queremos perder de vista la justa reivindicación que llevó a ese Pleno a los representantes de los afectados por una enfermedad oncológica infantil, y reclamamos la urgente atención a su demanda, que además de justa, nos parece perfectamente asumible y necesario para el correcto tratamiento de los niños y niñas afectados por esta, ahora si, injusta enfermedad.
Unos representantes públicos que no escuchan a la ciudadanía, que no intentan solucionar sus problemas y que además, dicen que estos asuntos no les importan, deberían plantearse para que están y recordar para que se les ha elegido, si no es para intentar mejorar nuestras
condiciones de vida. Se pueden cometer errores, se pueden mantener opiniones contrarias, pero no se puede despreciar de esta manera a los representados y mucho menos mostrar esta insensibilidad y desinterés ante la expresión de las necesidades de unos inocentes y
vulnerables niños y niñas con enfermedad oncológica.